{"id":3720,"date":"2026-08-26T14:47:09","date_gmt":"2026-08-26T20:47:09","guid":{"rendered":"https:\/\/ministeriomct.org\/?p=3720"},"modified":"2026-08-26T14:47:54","modified_gmt":"2026-08-26T20:47:54","slug":"la-capellania-clinica-profesional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ministeriomct.org\/en\/la-capellania-clinica-profesional\/","title":{"rendered":"La capellan\u00eda cl\u00ednica profesional"},"content":{"rendered":"<div class=\"\"><\/div>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La capellan\u00eda cl\u00ednica o profesional como presencia que asiste la vida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>R. Esteban Montilla, Ph.D.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Introducci\u00f3n y definici\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La capellan\u00eda puede comprenderse como una expresi\u00f3n especializada del ministerio pastoral que lleva la presencia y la asistencia espiritual all\u00ed donde transcurre la vida humana, particularmente cuando surgen vulnerabilidad, crisis, sufrimiento, decisiones dif\u00edciles y preguntas sobre el sentido. Su identidad hist\u00f3rica resulta significativa porque representa un movimiento que sale del espacio religioso convencional para encontrarse con las personas en hospitales, hogares, prisiones, campos de batalla, universidades, organizaciones y otros \u00e1mbitos de la vida social. Desde esta perspectiva, el capell\u00e1n o la capellana no espera que la persona llegue al templo, sino que se hace disponible all\u00ed donde ocurre la existencia. Ejerce un ministerio que asiste sin exigir pertenencia religiosa y procura representar la bondad, el amor y la justicia m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de una comunidad confesional particular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las expresiones \u00abcapellan\u00eda cl\u00ednica\u00bb y \u00abcapellan\u00eda profesional\u00bb no designan dos tipos distintos de capellan\u00eda. En esta propuesta se hace referencia a una misma profesi\u00f3n pastoral, aunque la denominaci\u00f3n utilizada suele depender del contexto institucional. En hospitales, centros de rehabilitaci\u00f3n, hospicios y otros entornos relacionados con la salud es frecuente hablar de capellan\u00eda cl\u00ednica. En escenarios penitenciarios, militares, policiales, educativos, gubernamentales, corporativos, deportivos o del entretenimiento suele utilizarse con mayor naturalidad la expresi\u00f3n \u00abcapellan\u00eda profesional\u00bb. La diferencia terminol\u00f3gica no modifica la naturaleza esencial del trabajo. En ambos casos se requieren educaci\u00f3n especializada, competencias cl\u00ednicas y relacionales, supervisi\u00f3n, responsabilidad \u00e9tica, afiliaci\u00f3n profesional y procesos de certificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El significado de cl\u00ednico, tal como se utiliza aqu\u00ed, trasciende el \u00e1mbito sanitario y expresa una postura fundamental ante la persona. Ser cl\u00ednico significa inclinarse hacia la experiencia humana para comprenderla desde el lugar en el que la persona la vive. El profesional de la capellan\u00eda no comienza imponiendo una explicaci\u00f3n religiosa, teol\u00f3gica, psicol\u00f3gica o moral. Procura comprender qu\u00e9 est\u00e1 sucediendo, c\u00f3mo la persona interpreta lo que vive, cu\u00e1les son sus necesidades y fortalezas, qu\u00e9 relaciones la sostienen o la hieren, qu\u00e9 lugar ocupa la espiritualidad en su experiencia y qu\u00e9 factores biol\u00f3gicos, culturales, hist\u00f3ricos, relacionales e institucionales participan en su situaci\u00f3n. La intervenci\u00f3n comienza, por tanto, con una comprensi\u00f3n suficientemente cuidadosa de la realidad que la persona expresa y vive.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo capell\u00e1n profesional necesita desarrollar esta disposici\u00f3n cl\u00ednica, independientemente del lugar donde ejerza. El car\u00e1cter cl\u00ednico no proviene del edificio en el que trabaja, sino de la manera en que se aproxima a la experiencia humana. Quien sirve en una prisi\u00f3n necesita intentar comprender el encierro desde la experiencia de quien vive bajo custodia. En el \u00e1mbito militar, resulta necesario escuchar lo que significan el deber, la violencia, la responsabilidad, las rupturas relacionales y una posible lesi\u00f3n moral para quien ha vivido esas experiencias. En una universidad, el profesional necesita aproximarse a las preguntas sobre identidad, vocaci\u00f3n, pertenencia y prop\u00f3sito desde la realidad concreta de quien estudia. Del mismo modo, las capellan\u00edas corporativas, deportivas, policiales o gubernamentales requieren conocer las culturas institucionales, las relaciones de poder, las demandas y los conflictos que configuran la vida de las personas a las que se asiste. La capellan\u00eda es cl\u00ednica cuando escucha antes de concluir, observa antes de clasificar y procura comprender antes de intervenir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta disposici\u00f3n evita reducir la capellan\u00eda a una colecci\u00f3n de t\u00e9cnicas religiosas o de habilidades interpersonales. La competencia profesional incluye presencia, observaci\u00f3n, comunicaci\u00f3n humana, escucha profunda, evaluaci\u00f3n espiritual, discernimiento, conciencia de s\u00ed, comprensi\u00f3n contextual y reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre la propia participaci\u00f3n en la relaci\u00f3n. La formaci\u00f3n cl\u00ednica pastoral busca fortalecer precisamente esta capacidad de examinar la pr\u00e1ctica mediante la experiencia supervisada, la integraci\u00f3n teol\u00f3gica, la reflexi\u00f3n cr\u00edtica y el autoconocimiento. De esta manera, la intervenci\u00f3n pastoral no depende \u00fanicamente de la intenci\u00f3n de ayudar, sino tambi\u00e9n de la capacidad para reconocer qu\u00e9 ocurre en la relaci\u00f3n, qu\u00e9 aporta el profesional y qu\u00e9 consecuencias puede tener su manera de intervenir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Csaba Szilagyi, Mark Newitt y Daniel Nuzum (2024), en un estudio piloto de m\u00e9todos mixtos con siete capellanes que participaron en una unidad de Educaci\u00f3n Pastoral Cl\u00ednica (CPE) en Inglaterra, observaron un desarrollo en la confianza, la pr\u00e1ctica reflexiva, la inteligencia emocional, la escucha, la atenci\u00f3n a la diversidad y la evaluaci\u00f3n espiritual. Posteriormente, Csaba Szilagyi y sus colaboradores (2025), en un estudio multic\u00e9ntrico pretest-postest con 196 participantes de 29 centros acreditados de CPE en Estados Unidos, observaron aumentos estad\u00edsticamente significativos en la inteligencia emocional y la autoeficacia para la consejer\u00eda, con magnitudes de efecto entre moderadas y grandes. Estos dise\u00f1os no permiten afirmar que la CPE produzca por s\u00ed sola todos esos cambios ni que una unidad genere competencia profesional plena. S\u00ed, aportan evidencia emp\u00edrica compatible con el valor de una educaci\u00f3n cl\u00ednica basada en la experiencia, la reflexi\u00f3n y la supervisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde esta perspectiva,&nbsp;la capellan\u00eda cl\u00ednica o profesional puede definirse como una profesi\u00f3n pastoral especializada mediante la cual una persona debidamente formada se aproxima a individuos, familias, grupos y comunidades para comprender sus necesidades, fortalezas y realidades desde la perspectiva de quienes las viven, y ofrecer asistencia espiritual, relacional, existencial y \u00e9tica, respet\u00e1ndolos y considerando su dignidad, autodeterminaci\u00f3n, cultura, sistema de creencias y contexto. Su car\u00e1cter cl\u00ednico se manifiesta en la disposici\u00f3n a inclinarse hacia la experiencia humana para comprenderla desde la perspectiva de la persona. Su car\u00e1cter profesional se manifiesta en la educaci\u00f3n, las competencias, la supervisi\u00f3n, los l\u00edmites de pr\u00e1ctica, la afiliaci\u00f3n profesional, los marcos \u00e9ticos, la certificaci\u00f3n y la rendici\u00f3n de cuentas, que sustentan un ejercicio responsable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una profesi\u00f3n pastoral<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Definir la capellan\u00eda cl\u00ednica o profesional como una profesi\u00f3n conlleva consecuencias importantes. Su ejercicio excede la funci\u00f3n religiosa asignada por una instituci\u00f3n y no puede depender exclusivamente de la buena voluntad, de la experiencia congregacional o de la vocaci\u00f3n personal. Como otras profesiones de asistencia, posee una identidad propia, un cuerpo organizado de conocimientos y competencias, un programa establecido de educaci\u00f3n, organizaciones profesionales a las que sus practicantes se afilian, marcos \u00e9ticos que regulan la pr\u00e1ctica y procesos de certificaci\u00f3n mediante los cuales se examina si una persona ha alcanzado las competencias necesarias para ejercer de manera responsable. La vocaci\u00f3n puede constituir una fuente importante de motivaci\u00f3n, pero no sustituye la preparaci\u00f3n acad\u00e9mica, la formaci\u00f3n cl\u00ednica, la supervisi\u00f3n ni la responsabilidad profesional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La educaci\u00f3n requerida debe corresponder a la complejidad de los organismos humanos, de sus relaciones y de los contextos en los que se ejerce la capellan\u00eda. La preparaci\u00f3n profesional, por ello, no puede limitarse al conocimiento b\u00edblico y teol\u00f3gico, aun cuando ambos contin\u00faen siendo fundamentales para la identidad pastoral. Dentro de esta propuesta, un programa formativo integral incluye Comunicaci\u00f3n Humana Intercultural, porque toda relaci\u00f3n pastoral ocurre entre personas cuyas historias, lenguajes, culturas y sistemas de significado pueden ser diferentes; Intervenci\u00f3n en Crisis, Traumas Psicol\u00f3gicos y Facilitaci\u00f3n en Duelo, porque una parte importante del trabajo del capell\u00e1n ocurre en circunstancias de ruptura relacional, desorganizaci\u00f3n, violencia, amenaza o sufrimiento; y Consejer\u00eda Pastoral a trav\u00e9s del Desarrollo del Ciclo Vital, porque las necesidades espirituales, relacionales y existenciales adquieren expresiones particulares durante las diferentes etapas del desarrollo humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La preparaci\u00f3n profesional comprende tambi\u00e9n Principios de Salud y Bienestar Psicol\u00f3gico y Teor\u00edas y Estrategias de la Psicoterapia Pastoral, de manera que el capell\u00e1n pueda comprender procesos psicol\u00f3gicos relevantes sin confundir la identidad de la capellan\u00eda con la psicolog\u00eda, la psiquiatr\u00eda u otras profesiones de la salud mental. A esta formaci\u00f3n se integran las Reflexiones Sistem\u00e1ticas sobre Teolog\u00eda y la Teolog\u00eda del Cuidado Pastoral y de la Consejer\u00eda. Mediante ellas, el profesional aprende a interpretar cr\u00edticamente la experiencia humana desde la tradici\u00f3n teol\u00f3gica sin convertir la teolog\u00eda en un repertorio de respuestas prefabricadas. La reflexi\u00f3n teol\u00f3gica entra as\u00ed en di\u00e1logo con las preguntas que las personas formulan sobre el significado, la esperanza, la justicia, el sufrimiento, la responsabilidad, la trascendencia y su relaci\u00f3n con lo que consideran sagrado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00c9tica de la Capellan\u00eda y la Psicoterapia Pastoral constituye otro componente indispensable. Toda relaci\u00f3n profesional implica poder, l\u00edmites y responsabilidades. La confidencialidad, la autodeterminaci\u00f3n, el consentimiento, las relaciones m\u00faltiples, el manejo de la informaci\u00f3n, el uso de la autoridad, la diversidad religiosa y la referencia a otros profesionales requieren discernimiento \u00e9tico continuo. De manera complementaria, el estudio de Psicopatolog\u00eda y Distorsiones del Alma permite identificar diferencias y relaciones entre las necesidades espirituales, las dificultades relacionales, las distorsiones del alma y los trastornos psicol\u00f3gicos. La finalidad de esta formaci\u00f3n no es convertir al capell\u00e1n en psic\u00f3logo o psiquiatra, sino ofrecer conocimientos suficientes para reconocer la complejidad humana, trabajar dentro de los l\u00edmites de la propia profesi\u00f3n e identificar las circunstancias en las que se requiere la participaci\u00f3n de otros profesionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La naturaleza relacional de la existencia humana exige tambi\u00e9n formaci\u00f3n en Teor\u00edas y Estrategias de Consejer\u00eda Familiar, de Parejas y de Terapia Sexual. Muchas situaciones que llegan a la capellan\u00eda no se originan ni se mantienen exclusivamente en la experiencia individual. La enfermedad, el duelo, las transiciones familiares, la migraci\u00f3n, los conflictos de pareja, la sexualidad, las separaciones y otras rupturas relacionales ocurren dentro de redes de relaciones en las que participan afectos, responsabilidades, historias, expectativas culturales, valores y diversas expresiones de poder. La formaci\u00f3n en estas \u00e1reas proporciona marcos para comprender esas realidades, sin asumir que haber estudiado una disciplina autoriza autom\u00e1ticamente a ejercer todas sus modalidades especializadas. Parte de la competencia profesional consiste precisamente en conocer el alcance de la propia pr\u00e1ctica y reconocer cu\u00e1ndo la persona necesita ser referida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La preparaci\u00f3n en Diversidad Religiosa, Evaluaci\u00f3n Espiritual e Interculturalidad resulta igualmente indispensable para una profesi\u00f3n que trabaja en sociedades caracterizadas por una amplia pluralidad religiosa, espiritual, filos\u00f3fica y cultural. Anke Liefbroer, Erik Olsman, Ruard Ganzevoort y Faridi van Etten-Jamaludin (2017) realizaron una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de 22 estudios emp\u00edricos sobre el cuidado espiritual interreligioso. Sus hallazgos mostraron la importancia tanto de las competencias de quienes ofrecen cuidado espiritual como de las posibilidades y restricciones del contexto institucional. Esta literatura refuerza la necesidad de una capellan\u00eda capaz de escuchar sistemas de significado distintos sin convertir la propia tradici\u00f3n en la medida con la que se interpreta o eval\u00faa la experiencia ajena.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La evaluaci\u00f3n espiritual tambi\u00e9n puede realizarse de manera sistem\u00e1tica sin convertir la espiritualidad en una categor\u00eda psicopatol\u00f3gica ni reducir la relaci\u00f3n pastoral a la administraci\u00f3n de instrumentos. Stefanie Monod, Estelle Martin, Brenda Spencer, \u00c9tienne Rochat y Christophe B\u00fcla (2012) examinaron la Spiritual Distress Assessment Tool en 203 personas adultas mayores hospitalizadas. Los autores informaron coeficientes altos de consistencia intraevaluador e interevaluador, as\u00ed como relaciones significativas entre sus puntuaciones y otras medidas de bienestar y de sufrimiento espiritual. Esta evidencia debe interpretarse en la poblaci\u00f3n, con el prop\u00f3sito y bajo las condiciones espec\u00edficas del estudio. Aun as\u00ed, muestra que determinadas interpretaciones derivadas de una evaluaci\u00f3n espiritual pueden someterse a un examen sistem\u00e1tico y complementar, sin sustituir, la escucha cl\u00ednica y pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este programa educativo adquiere su sentido pleno cuando se integra con formaci\u00f3n cl\u00ednica supervisada, afiliaci\u00f3n profesional, marcos \u00e9ticos y certificaci\u00f3n para el ejercicio de la profesi\u00f3n. La supervisi\u00f3n permite examinar c\u00f3mo la historia personal, las emociones, las convicciones religiosas, los prejuicios, las necesidades y los patrones relacionales del propio capell\u00e1n inciden en su labor. La afiliaci\u00f3n profesional sit\u00faa al practicante dentro de una comunidad de colegas en la que puede consultar, continuar form\u00e1ndose, examinar dilemas y rendir cuentas. Los marcos \u00e9ticos establecen responsabilidades hacia quienes reciben los servicios, las instituciones y la profesi\u00f3n. La certificaci\u00f3n, por su parte, ofrece un proceso formal para evaluar la educaci\u00f3n, la formaci\u00f3n cl\u00ednica, las competencias y la pr\u00e1ctica \u00e9tica antes de reconocer el ejercicio profesional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llamar profesional a la capellan\u00eda implica, por consiguiente, una responsabilidad p\u00fablica. Quienes reciben estos servicios deben poder esperar que la persona que se identifica como capell\u00e1n profesional haya recibido educaci\u00f3n pertinente para comprender la complejidad humana, posea competencias pastorales y cl\u00ednicas, conozca los l\u00edmites de su pr\u00e1ctica, mantenga relaci\u00f3n con una comunidad profesional, responda a est\u00e1ndares \u00e9ticos identificables y haya participado en un proceso de certificaci\u00f3n. La profesionalizaci\u00f3n no disminuye la vocaci\u00f3n pastoral. Procura que esa vocaci\u00f3n se ejerza con el conocimiento, la competencia y la responsabilidad que merece quien busca asistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Las funciones de la capellan\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta identidad profesional permite comprender que las funciones de la capellan\u00eda son considerablemente m\u00e1s amplias que orar, administrar sacramentos o proporcionar consuelo religioso. Estas pr\u00e1cticas pueden tener un valor profundo cuando responden a las necesidades y decisiones de la persona, pero no agotan el trabajo del capell\u00e1n. La capellan\u00eda establece relaciones pastorales, escucha historias, identifica necesidades y fortalezas espirituales, asiste en crisis, duelos y rupturas relacionales, facilita la b\u00fasqueda de significado y prop\u00f3sito, fortalece los recursos de fe y esperanza cuando son importantes para quien recibe el servicio, participa en procesos de discernimiento y ayuda a reconocer factores relacionales, culturales, espirituales, institucionales y \u00e9ticos que influyen en la experiencia humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La literatura sobre capellan\u00eda en contextos de salud aporta evidencia emp\u00edrica sobre algunas de estas funciones, aunque su calidad y alcance var\u00edan. Robert Kirchoff y sus colaboradores (2021), en una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica sobre el cuidado espiritual de pacientes hospitalizados, identificaron estudios sobre la satisfacci\u00f3n, el bienestar espiritual y la calidad de vida y se\u00f1alaron limitaciones metodol\u00f3gicas y la necesidad de investigaciones m\u00e1s rigurosas. Alexia Torke y sus colaboradores (2023), en un ensayo cl\u00ednico aleatorizado con familiares que tomaban decisiones por pacientes en unidades de cuidado intensivo, observaron que una intervenci\u00f3n espiritual proactiva y semiestructurada ofrecida por capellanes se asoci\u00f3 con menor ansiedad en el seguimiento, mayores probabilidades de una mejor\u00eda cl\u00ednicamente importante en el bienestar espiritual y mayor satisfacci\u00f3n con el cuidado espiritual. Estos resultados respaldan determinadas formas de integraci\u00f3n del capell\u00e1n en equipos de cuidado, pero no justifican atribuir los mismos efectos a toda intervenci\u00f3n pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jennifer Mascaro y sus colaboradores (2025) aportaron evidencia adicional mediante un estudio controlado en el que residentes de capellan\u00eda fueron asignados aleatoriamente al momento de recibir formaci\u00f3n en una intervenci\u00f3n de salud espiritual centrada en la compasi\u00f3n. Entre los pacientes hospitalizados incluidos, quienes recibieron consultas de capellanes ya formados en la intervenci\u00f3n mostraron puntuaciones posteriores de depresi\u00f3n m\u00e1s bajas que quienes recibieron la consulta tradicional. La importancia de trabajos como este no consiste en hacer depender la legitimidad de la capellan\u00eda exclusivamente de resultados cuantificables. Su valor radica tambi\u00e9n en mostrar que algunas intervenciones pastorales pueden definirse con suficiente precisi\u00f3n para ser estudiadas y que sus posibles efectos pueden someterse a evaluaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El capell\u00e1n puede facilitar pr\u00e1cticas y recursos religiosos cuando sean solicitados, asistir en decisiones dif\u00edciles, contribuir al manejo de conflictos, participar en procesos de duelo, asistir a familias, colaborar con equipos interdisciplinarios y realizar referencias responsables cuando las necesidades de una persona exceden su formaci\u00f3n o competencia. El ejercicio profesional no exige tener todas las respuestas. Requiere reconocer qu\u00e9 puede aportar leg\u00edtimamente la capellan\u00eda, qu\u00e9 pertenece a su \u00e1mbito de pr\u00e1ctica y cu\u00e1ndo la dignidad de la persona hace necesaria la participaci\u00f3n de otras profesiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La capellan\u00eda cumple, adem\u00e1s, una funci\u00f3n humanizadora en las instituciones. Toda instituci\u00f3n desarrolla lenguajes, procedimientos, jerarqu\u00edas y formas de organizar a las personas que pueden ser necesarios para cumplir su misi\u00f3n, pero que tambi\u00e9n pueden simplificar en exceso la complejidad de la existencia humana. Un hospital puede reducir a alguien a un diagn\u00f3stico o a un n\u00famero de habitaci\u00f3n; una prisi\u00f3n, a un expediente o a una condena; una organizaci\u00f3n laboral, a una funci\u00f3n productiva; y una instituci\u00f3n militar, policial o gubernamental, al desempe\u00f1o, al cumplimiento o a la funci\u00f3n operativa. La presencia pastoral recuerda que detr\u00e1s de cada categor\u00eda institucional existe un organismo humano con historia, relaciones, necesidades espirituales, derechos, temores, responsabilidades, esperanzas y capacidad de autodeterminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta funci\u00f3n humanizadora tambi\u00e9n posee una dimensi\u00f3n \u00e9tica y, cuando las circunstancias lo requieren, una dimensi\u00f3n prof\u00e9tica. El capell\u00e1n no necesita constituirse en adversario permanente de la instituci\u00f3n, pero tampoco puede permitir que la lealtad institucional silencie su responsabilidad hacia la dignidad humana. Su posici\u00f3n puede hacer visibles din\u00e1micas que despersonalizan y abrir posibilidades para recuperar espacios de humanidad. Esto puede requerir facilitar una conversaci\u00f3n dif\u00edcil, abogar por la autodeterminaci\u00f3n, cuestionar una pr\u00e1ctica deshumanizante, participar en una deliberaci\u00f3n \u00e9tica o procurar que una voz vulnerable sea escuchada. La cercan\u00eda institucional adquiere valor pastoral cuando no se convierte en una subordinaci\u00f3n acr\u00edtica al poder de la instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La capellan\u00eda y la consejer\u00eda pastoral<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La capellan\u00eda cl\u00ednica o profesional y la consejer\u00eda pastoral mantienen una relaci\u00f3n particularmente estrecha. Ambas pertenecen al campo de las profesiones pastorales y comparten la importancia de la relaci\u00f3n, la evaluaci\u00f3n, el discernimiento, la espiritualidad, la \u00e9tica, la supervisi\u00f3n y de una comprensi\u00f3n integral del organismo humano. Tambi\u00e9n pueden utilizar cr\u00edticamente conocimientos y modelos de intervenci\u00f3n provenientes de la psicolog\u00eda, las ciencias sociales, la educaci\u00f3n y otras disciplinas, siempre que sean compatibles con su identidad pastoral y se encuentren dentro de las competencias del profesional. Esta proximidad no elimina las diferencias de encuadre, pero evita presentar ambos campos como territorios profesionales que necesariamente compiten entre s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La relaci\u00f3n se vuelve especialmente visible cuando la capellan\u00eda y la consejer\u00eda pastoral son ofrecidas por la misma persona. Un profesional puede estar formado y certificado para ejercer como capell\u00e1n y, adem\u00e1s, contar con la formaci\u00f3n y las competencias necesarias para ofrecer consejer\u00eda pastoral. En esas circunstancias, no resulta necesario establecer una separaci\u00f3n artificial que obligue a transferir autom\u00e1ticamente a la persona a otro profesional simplemente porque la relaci\u00f3n pastoral ha comenzado a profundizarse. El criterio decisivo es que quien ofrece ambos servicios posea la preparaci\u00f3n correspondiente, pueda identificar con claridad qu\u00e9 servicio preste y mantenga los l\u00edmites \u00e9ticos y profesionales propios de cada encuadre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta continuidad puede observarse con particular claridad tras una intervenci\u00f3n en crisis. El capell\u00e1n puede encontrarse inicialmente con una persona durante una hospitalizaci\u00f3n, una muerte, un accidente, una emergencia institucional, una experiencia de violencia, una ruptura relacional u otro acontecimiento que haya desorganizado temporalmente su vida. La intervenci\u00f3n inicial puede centrarse en ofrecer presencia, ayudar a organizar la experiencia inmediata, identificar riesgos y recursos, facilitar relaciones aliadas, atender necesidades espirituales urgentes y contribuir a que la persona recupere suficiente estabilidad para afrontar las pr\u00f3ximas decisiones. Una crisis, sin embargo, tambi\u00e9n puede hacer visibles conflictos, necesidades espirituales, preguntas de fe, duelos anteriores, dificultades relacionales o distorsiones del alma que requieren un trabajo m\u00e1s prolongado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando el capell\u00e1n posee la educaci\u00f3n y las competencias necesarias, la relaci\u00f3n puede continuar posteriormente como consejer\u00eda pastoral. La persona que intervino durante la crisis puede seguir encontr\u00e1ndose con quien recibi\u00f3 sus servicios, ahora dentro de un encuadre diferente y con objetivos que permiten explorar con mayor profundidad aquello que la crisis puso de manifiesto. El mismo profesional puede pasar as\u00ed de una intervenci\u00f3n inmediata de capellan\u00eda a una relaci\u00f3n m\u00e1s estructurada de consejer\u00eda pastoral. Existe continuidad en la asistencia, pero cambian el prop\u00f3sito, la estructura y, en ocasiones, la duraci\u00f3n del servicio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa continuidad exige claridad. Que un mismo profesional pueda ejercer ambas funciones no significa que los encuadres sean id\u00e9nticos ni que la transici\u00f3n deba ser impl\u00edcita. Cuando una intervenci\u00f3n de capellan\u00eda comienza a convertirse en una relaci\u00f3n sostenida de consejer\u00eda pastoral, conviene aclarar con la persona la naturaleza del servicio, sus objetivos, la frecuencia de los encuentros, los l\u00edmites de la confidencialidad, las responsabilidades mutuas y cualquier otra condici\u00f3n pertinente. Esta transparencia protege la autodeterminaci\u00f3n y evita que una relaci\u00f3n iniciada bajo las condiciones particulares de una instituci\u00f3n cambie de naturaleza sin que la persona comprenda lo que ocurre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La conexi\u00f3n entre ambas profesiones tambi\u00e9n puede comprenderse a partir de sus finalidades. La consejer\u00eda pastoral establece una relaci\u00f3n profesional en la que personas, parejas, familias o grupos pueden explorar fortalezas, necesidades espirituales, impedimentos para el desarrollo humano, relaciones y rupturas relacionales, distorsiones del alma, crecimiento espiritual y desarrollo de la fe. La capellan\u00eda puede desempe\u00f1ar varias de estas funciones, aunque las condiciones institucionales suelen modificar el encuadre, la duraci\u00f3n y la intensidad de la relaci\u00f3n. En ciertas circunstancias, el servicio finaliza tras una intervenci\u00f3n breve. En otras, el capell\u00e1n contin\u00faa asistiendo durante semanas, meses o periodos m\u00e1s prolongados y, cuando existe preparaci\u00f3n profesional y un acuerdo claro, esa continuidad puede adoptar expl\u00edcitamente la forma de consejer\u00eda pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La diferencia entre capellan\u00eda y consejer\u00eda pastoral no puede establecerse \u00fanicamente por el contenido de una conversaci\u00f3n ni, necesariamente, por la identidad de quien presta el servicio. Una misma conversaci\u00f3n pastoral puede incluir duelo, fe, relaciones, sentido, decisiones y sufrimiento. Para distinguir la modalidad de servicio es necesario atender tambi\u00e9n al contexto, al acuerdo profesional, a los objetivos de la relaci\u00f3n, a su duraci\u00f3n, a las competencias de quien la ofrece y al alcance de la intervenci\u00f3n. La misma persona puede ejercer ambas profesiones cuando est\u00e1 debidamente preparada, pero necesita mantener claridad respecto de la funci\u00f3n que desempe\u00f1a en cada momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n contempor\u00e1nea sobre Educaci\u00f3n Pastoral Cl\u00ednica ofrece un respaldo indirecto, aunque relevante, para comprender esta proximidad. Szilagyi, Newitt y Nuzum (2024), as\u00ed como Szilagyi y sus colaboradores (2025), observaron cambios en capacidades como la escucha, la pr\u00e1ctica reflexiva, la inteligencia emocional y la autoeficacia en la consejer\u00eda durante la formaci\u00f3n cl\u00ednica pastoral. Estos hallazgos no demuestran que todo capell\u00e1n deba ejercer consejer\u00eda pastoral ni eliminan la necesidad de una educaci\u00f3n espec\u00edfica para hacerlo. Indican, m\u00e1s modestamente, que varias competencias relacionales necesarias para ambas pr\u00e1cticas pueden desarrollarse en un terreno formativo compartido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frontera entre capellan\u00eda y consejer\u00eda pastoral puede comprenderse, por ello, mejor como una zona de proximidad que, en determinados casos, permite la continuidad profesional. El capell\u00e1n que se inclina hacia una persona durante una crisis puede continuar encontr\u00e1ndose con ella como consejero pastoral cuando posee la preparaci\u00f3n correspondiente, cuando el nuevo encuadre se hace expl\u00edcito y cuando esa continuidad responde a las necesidades y decisiones de la persona. Pueden modificarse la profundidad, la estructura y la duraci\u00f3n del trabajo, pero permanece una responsabilidad fundamental comprender, asistir, respetar la autodeterminaci\u00f3n y favorecer condiciones en las que la persona pueda desarrollar mayor sabidur\u00eda para vivir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>La diversidad contextual de los servicios de capellan\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La identidad de la profesi\u00f3n adquiere mayor claridad cuando reconocemos la diversidad contextual de los servicios de capellan\u00eda. Las personas interpretan lo que les sucede a trav\u00e9s de sus historias, culturas, relaciones, s\u00edmbolos, lenguajes y sistemas de significado. Las instituciones tambi\u00e9n participan en esa interpretaci\u00f3n mediante sus normas, jerarqu\u00edas, categor\u00edas y relaciones de poder. Por ello, ninguna forma de ejercer la capellan\u00eda puede trasladarse mec\u00e1nicamente de una instituci\u00f3n a otra. Lo que debe permanecer estable es la orientaci\u00f3n \u00e9tica hacia la dignidad, la autodeterminaci\u00f3n, la comprensi\u00f3n de la persona desde su propia perspectiva y la asistencia responsable. Lo que cambia es la manera en que esa presencia necesita expresarse en cada contexto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los servicios de salud, la capellan\u00eda se encuentra con la enfermedad, la fragilidad f\u00edsica, la incertidumbre diagn\u00f3stica, la discapacidad, el duelo, las decisiones m\u00e9dicas y la proximidad de la muerte. All\u00ed, la atenci\u00f3n espiritual puede ayudar a una persona a expresar temores, reconocer fuentes de significado, movilizar personas aliadas, recurrir a pr\u00e1cticas religiosas significativas o discernir ante decisiones particularmente dif\u00edciles. El capell\u00e1n cl\u00ednico tambi\u00e9n puede participar en equipos interdisciplinarios y aportar una perspectiva sobre las necesidades espirituales, los valores, las relaciones y los significados que contribuya a una comprensi\u00f3n m\u00e1s integral de la experiencia del paciente. Es en estos contextos donde se ha desarrollado una base emp\u00edrica particularmente amplia sobre las intervenciones y los resultados de la capellan\u00eda (Kirchoff et al., 2021; Mascaro et al., 2025; Torke et al., 2023).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los ambientes penitenciarios, el contexto modifica profundamente la relaci\u00f3n pastoral. La privaci\u00f3n de libertad, la separaci\u00f3n familiar, la culpa, la verg\u00fcenza, la responsabilidad por el da\u00f1o causado, la estigmatizaci\u00f3n y las posibilidades de reconstruir la propia historia configuran necesidades particulares. Una capellan\u00eda responsable puede afirmar la dignidad de la persona sin negar las consecuencias de sus actos. Puede asistir en procesos de reflexi\u00f3n, responsabilidad, reconciliaci\u00f3n, formaci\u00f3n de relaciones m\u00e1s saludables, crecimiento espiritual y reconstrucci\u00f3n de un horizonte de vida, evitando tanto la condena moralista como una espiritualidad que ignore a quienes fueron afectados por el da\u00f1o. La literatura sobre capellan\u00eda penitenciaria contin\u00faa siendo menos desarrollada que la disponible en salud, por lo que conviene distinguir con cuidado entre las funciones que razonablemente puede ejercer el capell\u00e1n y los efectos que solo pueden afirmarse cuando la evidencia los sustenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las capellan\u00edas militares, policiales y gubernamentales plantean desaf\u00edos adicionales porque all\u00ed adquieren especial peso la autoridad, el poder, la exposici\u00f3n a la violencia, las decisiones tomadas bajo presi\u00f3n, las rupturas relacionales y las posibles lesiones morales. Kent Drescher y sus colaboradores (2018), en un estudio cualitativo con capellanes del sistema de la Oficina de Asuntos de los Veteranos de Estados Unidos que trabajaban con veteranos afectados por lesi\u00f3n moral, identificaron tres grandes \u00e1reas de las intervenciones descritas por los participantes. Estas inclu\u00edan la presencia pastoral o terap\u00e9utica, intervenciones espec\u00edficas y procesos orientados a la reparaci\u00f3n moral. Los autores se\u00f1alaron tambi\u00e9n el posible valor de una mejor integraci\u00f3n de los capellanes en los servicios de salud mental para veteranos. Este trabajo resulta relevante porque muestra un territorio en el que las dimensiones psicol\u00f3gicas, relacionales, morales y espirituales de la experiencia se entrelazan profundamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00e1mbito policial, asistir a un agente que atraviesa una crisis no implica justificar una conducta abusiva. La presencia pastoral puede ofrecer un espacio para hablar con honestidad sobre el miedo, la responsabilidad, la culpa, el deber, la justicia, el poder y el servicio comunitario. Una responsabilidad similar existe en las instituciones gubernamentales cuyas decisiones afectan a personas y comunidades. El profesional de la capellan\u00eda necesita mantenerse lo suficientemente cerca para comprender la experiencia de quienes sirven en esas instituciones y conservar, al mismo tiempo, la libertad \u00e9tica necesaria para que su asistencia no se convierta en una legitimaci\u00f3n autom\u00e1tica de las decisiones institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En escuelas, universidades y seminarios, la capellan\u00eda se encuentra con procesos de desarrollo, de formaci\u00f3n de identidad, de decisiones vocacionales, de sentido de pertenencia, de crisis acad\u00e9micas y de preguntas sobre el sentido y el futuro. En estos contextos, la espiritualidad puede expresarse menos como una petici\u00f3n expl\u00edcitamente religiosa y m\u00e1s como una b\u00fasqueda de coherencia, de significado, de comunidad o de prop\u00f3sito. La tarea cl\u00ednica consiste nuevamente en inclinarse hacia la realidad del estudiante, comprender c\u00f3mo formula sus preguntas y asistir sin imponer un modelo particular de espiritualidad ni anticipar una respuesta doctrinal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misma l\u00f3gica se extiende a las capellan\u00edas corporativas, deportivas y del entretenimiento. En el \u00e1mbito corporativo pueden predominar las presiones laborales, la incertidumbre econ\u00f3mica, las rupturas relacionales, los dilemas de integridad y la tensi\u00f3n entre productividad y dignidad. En el deporte aparecen el rendimiento, la competencia, las lesiones, el \u00e9xito, el fracaso y el riesgo de que la identidad quede excesivamente ligada a la capacidad f\u00edsica. En el entretenimiento pueden pesar la exposici\u00f3n p\u00fablica, la inestabilidad laboral, la presi\u00f3n creativa y la dificultad de mantener una vida interior diferenciada de la imagen p\u00fablica. La investigaci\u00f3n sobre la capellan\u00eda en varios de estos campos sigue en curso. Esta realidad no invalida la pr\u00e1ctica, pero exige diferenciar las funciones profesionales que razonablemente corresponden a la capellan\u00eda de los efectos que solo pueden atribuirse cuando existen datos suficientes para sostenerlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta diversidad permite comprender por qu\u00e9 resulta insuficiente identificar la capellan\u00eda cl\u00ednica \u00fanicamente en el hospital. Toda capellan\u00eda responsable necesita ser cl\u00ednica en el sentido desarrollado aqu\u00ed, porque debe inclinarse hacia la realidad de las personas, conocerla desde su perspectiva y examinar el contexto antes de intentar asistirlas. En algunos \u00e1mbitos utilizaremos con mayor frecuencia la expresi\u00f3n capellan\u00eda cl\u00ednica y, en otros, hablaremos de capellan\u00eda profesional, pero ambas denominaciones remiten a la misma profesi\u00f3n pastoral. Lo cl\u00ednico nombra una postura de comprensi\u00f3n cercana, contextual y reflexiva; lo profesional se\u00f1ala la educaci\u00f3n, las competencias, la \u00e9tica, la afiliaci\u00f3n, la certificaci\u00f3n y la responsabilidad que hacen examinable su pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La capellan\u00eda cl\u00ednica o profesional puede entenderse, finalmente, como una profesi\u00f3n pastoral de presencia, relaci\u00f3n y discernimiento que se desplaza hacia los lugares donde las personas viven, trabajan, sufren, deciden, celebran y buscan sentido. Su tarea no consiste simplemente en trasladar la religi\u00f3n a una instituci\u00f3n ni en reproducir all\u00ed las pr\u00e1cticas del templo. Ofrece una forma profesional de disponibilidad que procura crear condiciones para que la persona pueda pensar, imaginar, sentir, relacionarse, comportarse y trascender con mayor conciencia, libertad y dignidad, dentro de su propia historia, cultura, sistema de creencias y contexto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La calidad de esa pr\u00e1ctica tampoco puede medirse \u00fanicamente por el n\u00famero de oraciones pronunciadas, de sacramentos administrados o de conversaciones mantenidas. Requiere examinar la preparaci\u00f3n y competencia del profesional, la calidad de las relaciones que establece, su capacidad para comprender antes de interpretar y para escuchar antes de responder, la manera en que ofrece recursos espirituales sin imponerlos, el reconocimiento de los l\u00edmites de su competencia, la responsabilidad frente a una comunidad profesional y la protecci\u00f3n de la autodeterminaci\u00f3n de quienes reciben sus servicios. La investigaci\u00f3n cient\u00edfica puede contribuir a estudiar algunas de estas dimensiones y a analizar los resultados de intervenciones espec\u00edficas, pero no reemplaza el discernimiento teol\u00f3gico, \u00e9tico y relacional propio de la profesi\u00f3n. En su mejor expresi\u00f3n, ambos campos de conocimiento dialogan y hacen posible una pr\u00e1ctica m\u00e1s responsable, examinable y abierta al aprendizaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese punto se encuentran la capellan\u00eda, la consejer\u00eda pastoral y una comprensi\u00f3n profunda del ministerio. La presencia profesional se inclina hacia la vida humana para conocerla desde el lugar donde se vive y, desde esa comprensi\u00f3n, procura asistir a las personas para que reconozcan y desarrollen recursos con los que puedan continuar vivific\u00e1ndose y, cuando sea posible, vivificar tambi\u00e9n las relaciones, instituciones y comunidades de las que forman parte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La capellan\u00eda cl\u00ednica o profesional puede comprenderse como una profesi\u00f3n pastoral que se hace presente en los diversos lugares donde transcurre la vida humana y donde surgen preguntas, crisis, decisiones, relaciones, sufrimiento, esperanza y la b\u00fasqueda de sentido. Su car\u00e1cter cl\u00ednico no depende exclusivamente del hospital ni del contexto sanitario, sino de una manera particular de aproximarse a la persona, procurando comprender su experiencia desde la realidad concreta en la que vive antes de interpretar, clasificar o intervenir. Su car\u00e1cter profesional, a su vez, exige una preparaci\u00f3n especializada que integre educaci\u00f3n, formaci\u00f3n cl\u00ednica supervisada, competencias relacionales y pastorales, marcos \u00e9ticos, afiliaci\u00f3n profesional, certificaci\u00f3n y rendici\u00f3n de cuentas. Desde esta perspectiva, la vocaci\u00f3n pastoral adquiere mayor profundidad cuando se ejerce con conocimiento, responsabilidad y conciencia de los l\u00edmites propios de la pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta comprensi\u00f3n permite reconocer que la capellan\u00eda trasciende una visi\u00f3n limitada a la oraci\u00f3n, a los sacramentos o al consuelo religioso. Estas pr\u00e1cticas pueden ser profundamente significativas cuando responden a las necesidades y deseos de la persona, pero forman parte de una labor m\u00e1s amplia que incluye escuchar historias, identificar necesidades y fortalezas espirituales, asistir en crisis y rupturas relacionales, facilitar procesos de discernimiento, colaborar con equipos interdisciplinarios, promover la dignidad humana y reconocer cu\u00e1ndo es necesario recurrir a otros profesionales. Del mismo modo, la proximidad entre capellan\u00eda y consejer\u00eda pastoral permite comprender que una misma persona, debidamente preparada, puede ejercer ambas funciones, siempre que mantenga claridad respecto del encuadre, los objetivos, las competencias, la confidencialidad y los l\u00edmites \u00e9ticos que corresponden a cada servicio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cualquiera de sus contextos \u2014sanitario, penitenciario, militar, policial, educativo, gubernamental, corporativo, deportivo o comunitario\u2014 la capellan\u00eda conserva una responsabilidad fundamental hacia la dignidad y la autodeterminaci\u00f3n de las personas. Su tarea consiste en permanecer lo suficientemente cerca para comprender la experiencia humana y lo suficientemente libre para no convertirse en un instrumento de control institucional, de imposici\u00f3n religiosa o de sustituci\u00f3n de otras profesiones. La calidad de la capellan\u00eda se reconoce, por tanto, no solamente en aquello que el profesional hace, sino tambi\u00e9n en la manera en que establece relaciones, ejerce su autoridad, escucha, discierne, reconoce sus l\u00edmites y protege la libertad de quienes reciben sus servicios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entendida de esta manera, la capellan\u00eda cl\u00ednica o profesional representa una forma especializada del ministerio pastoral orientada a crear condiciones para que las personas comprendan mejor aquello que viven, reconozcan sus recursos, fortalezcan relaciones significativas, afronten decisiones complejas y contin\u00faen desarroll\u00e1ndose con mayor conciencia, libertad y dignidad. Su prop\u00f3sito no consiste en controlar la experiencia espiritual de las personas ni en ofrecer respuestas prefabricadas, sino en establecer una presencia profesional capaz de asistirlas en el proceso de vivificarse y, cuando sea posible, contribuir tambi\u00e9n a la vivificaci\u00f3n de sus relaciones, comunidades e instituciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Drescher, K. D., Currier, J. M., Nieuwsma, J. A., McCormick, W., Carroll, T. D., Sims, B. M., &amp; Cauterucio, C. (2018). A qualitative examination of VA chaplains\u2019 understandings and interventions related to moral injury in military veterans. <em>Journal of Religion and Health, 57<\/em>(6), 2444\u20132460. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10943-018-0682-3\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10943-018-0682-3<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Kirchoff, R. W., Tata, B., McHugh, J., Kingsley, T., Burton, M. C., Manning, D., Lapid, M., &amp; Chaudhary, R. (2021). Spiritual care of inpatients focusing on outcomes and the role of chaplaincy services: A systematic review. <em>Journal of Religion and Health, 60<\/em>(2), 1406\u20131422. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10943-021-01191-z\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10943-021-01191-z<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Liefbroer, A. I., Olsman, E., Ganzevoort, R. R., &amp; van Etten-Jamaludin, F. S. (2017). Interfaith spiritual care: A systematic review. <em>Journal of Religion and Health, 56<\/em>(5), 1776\u20131793. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10943-017-0369-1\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s10943-017-0369-1<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mascaro, J. S., Palmer, P. K., Ash, M. J., Florian, M. P., Kaplan, D. M., Palitsky, R., Cole, S. P., Shelton, M., Raison, C. L., &amp; Grant, G. H. (2025). A randomized controlled trial of a compassion-centered spiritual health intervention to improve hospital inpatient outcomes. <em>PLOS ONE, 20<\/em>(3), e0313602. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pone.0313602\">https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pone.0313602<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Monod, S., Martin, E., Spencer, B., Rochat, E., &amp; B\u00fcla, C. (2012). Validation of the Spiritual Distress Assessment Tool in older hospitalized patients. <em>BMC Geriatrics, 12<\/em>, Article 13. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1186\/1471-2318-12-13\">https:\/\/doi.org\/10.1186\/1471-2318-12-13<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Szilagyi, C., Newitt, M., &amp; Nuzum, D. (2024). Chaplain development in Clinical Pastoral Education (CPE) in healthcare settings in England: A mixed methods study. <em>PLOS ONE, 19<\/em>(9), e0310085. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pone.0310085\">https:\/\/doi.org\/10.1371\/journal.pone.0310085<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Szilagyi, C., Palmer, P. K., Galchutt, P., Langstraat, K., &amp; Fitchett, G. (2025). Developing emotional intelligence and counseling self-efficacy in clinical pastoral education in healthcare settings: A multicenter pre-post study. <em>Frontiers in Medicine, 12<\/em>, 1578653. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389\/fmed.2025.1578653\">https:\/\/doi.org\/10.3389\/fmed.2025.1578653<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Torke, A. M., Varner-Perez, S. E., Burke, E. S., Taylor, T. A., Slaven, J. E., Kozinski, K. L., Maiko, S. M., Pfeffer, B. J., &amp; Banks, S. K. (2023). Effects of spiritual care on well-being of intensive care family surrogates: A clinical trial. <em>Journal of Pain and Symptom Management, 65<\/em>(4), 296\u2013307. <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jpainsymman.2022.12.007\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jpainsymman.2022.12.007<\/a><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La capellan\u00eda cl\u00ednica o profesional como presencia que asiste la vida R. 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